El socialismo y sus “machos alfa”

Fidel-castro-1Por Alexandro González

El socialismo no puede sobrevivir sin sus “machos alfa”. Así es como mi mente se dibuja este sistema político perverso: una manada dirigida, gobernada y sometida por un “macho alfa”. Lenin, Stalin, Castro, Chávez, Ortega, Morales, Correa, Kim Jong-Un, y toda una retahíla de ególatras que absorben el alma de sus súbditos, dan fe de ello.

Como cubano comentaré sobre el “macho” de mi patria: Fidel Castro. En Cuba el servilismo lacayuno alcanza dimensiones impensables. Este fenómeno, tan absurdo como ridículo, provoca estupor por las nefastas consecuencias al ya desgarrado desorden espiritual que nos ha tocado vivir.

En la psiquis de estos lacayos, gracias al “Comandante”, los cubanos podemos disfrutar de médicos, escuelas, deporte, universidades, y otras tantas expresiones ridículas propias de un sistema que gira en torno a una figura paternal que es preciso servir para que su ira no caiga sobre el pueblo. Todavía trato de digerir la triste imagen de aquel boxeador que, golpeado y lleno de sudor, dedica su triunfo al “Invicto Comandante en Jefe” y le expresa su agradecimiento después de ganar una pelea en el ring.

Fidel Castro es el producto acabado de una mentalidad enfermiza que reina en la psiquis popular. Esa psicología torcida creó ese monstruo y lo mantiene intacto en el poder. El fenómeno cubano es digno de estudio científico de cómo un ser odiado puede someter a todo un país sin que exista la más mínima posibilidad de resistencia; y en caso de que exista algún tipo de oposición es ahogada inmediatamente por las mismas víctimas del régimen.

A eso se resume el socialismo. Y es precisamente esta mentalidad la que garantiza su supervivencia.  Aun los que se dicen odiar al régimen comunista pretenden pasar inadvertidos camuflándose en esa masa acéfala y servil que solo sabe repetir consignas.

En Cuba, los términos patriotismo y cubanía están definidos por el grado de subordinación a la figura de Castro, devenido centro gravitacional del país. El Comandante es la patria y oponerse a él te convierte de facto en anticubano.

Al pueblo solo le queda el triste deber de seguir al macho y sus antojos. Me pregunto, ¿qué pasará cuando el macho no esté? ¿para quién serán las loas y las consignas? ¿a quién será dedicado el triunfo y las victorias? ¿quién será objeto de servidumbre del pueblo esclavo y servil? Pasará el tiempo y veremos.

Anuncios

Deja tus comentarios aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s