Cubanos protestan por política discriminatoria de cruceros a Cuba

Decenas de exiliados organizaron una protesta el martes frente a la sede de la compañía de cruceros Carnival en Doral, por lo que consideran un acto de discriminación de esa empresa contra los cubanoamericanos.

La línea de cruceros Fathom de esa compañía inaugurará su primer viaje a Cuba en mayo, amparada por una licencia de viajes para contactos “pueblo a pueblo”, pero se negó a vender pasajes a cubanoamericanos siguiendo una disposición de ese país que prohíbe a los nacidos en Cuba entrar o salir del territorio nacional por vía marítima.

“Es un aparthheid por virtud de la nacionalidad similar a la que el régimen ha realizado desde hace años con los cubanos en los hoteles, y que ahora se exporte aquí debe ser rechazado”, afirmó Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia.

Carnival se convirtió en la primera compañía de cruceros en obtener aprobación de los gobiernos de Estados Unidos y Cuba para inaugurar una ruta directa entre ambos países, pero su llegada al nuevo mercado ha venido acompañada de las airadas críticas de los cubanoamericanos. Aunque los precios del viaje en el Adonia son caros ( una suite puede costar más de $7,000 por pasajero) y la mayoría de cubanoamericanos puede viajar a la isla con una visa para visitar a sus familiares, a la que no tienen acceso otros ciudadanos estadounidenses, los exiliados reaccionaron a lo que consideran una discriminación.

“Carnival, ve, pero no discrimines”, decía uno de los carteles (originalmente en inglés) que portaba un exiliado durante la protesta en el Doral. Otro cuestionaba “¿Por qué los extranjeros pueden ir en Carnival y los cubanos no?”. Los manifestantes cantaron el himno nacional cubano y gritaron consignas como “Viva Cuba Libre” y “Abajo los Castro”, mientras autos que pasaban pitaban en solidaridad.

Sánchez dijo que no estaba en contra de los viajes en crucero a Cuba, pero que las compañías debían respetar las leyes y los derechos de los ciudadanos. Su organización presentó el caso a la American Civil Liberties Union y está organizando otra protesta, esta vez con una flotilla de botes, cuando zarpe el Adonia, con destino a Cuba, el 1 de mayo.

Durante una reunión con el presidente de la corporación Carnival, Arnold Donald, el domingo, el activista sugirió que se permitiera abordar el crucero a los cubanoamericanos y que fueran las autoridades cubanas las que decidieran no dejarlos entrar. “Que sea el gobierno cubano el que luzca mal ante los ojos del mundo”, dijo.

En cambio, el coordinador del Directorio Democrático Cubano, Orlando Gutiérrez, declaró estar en contra de los viajes en crucero a Cuba porque “el dinero de Carnival va a fortalecer al régimen”.

Un vocero de Carnival Cruise Line rápidamente se distanció del debate y remitió las preguntas de el Nuevo Herald a la línea de cruceros Fathom. El portavoz de Fathom, Roger Frizzell, explicó que Cuba mantiene una antigua regulación que “no permite que los individuos nacidos en Cuba puedan entrar o salir del país en una embarcación” de cualquier tipo.

Frizzell aseguró que “es política de la compañía” respetar las regulaciones de entrada y salida de cada país, pero que en este caso, Carnival había solicitado a las autoridades cubanas que reconsiderara esta regulación, específicamente para los pasajeros de cruceros.

Mauricio Claver-Carone, presidente del US-Cuba Democracy Pac, que crítica la nueva política de acercamiento, cree que Carnival puede hacer más y apuntó que enfrentada a un caso similar, cuando el gobierno tunecino prohibió el desembarco de pasajeros israelíes que viajaban en un crucero de Norwegian Cruise Line, esa compañía emitió una declaración condenando el incidente y luego “decidió boicotear a Túnez”. Que Carnival no haga lo mismo, es “patético” y “vergonzoso”, opinó.

“Entendemos y sentimos empatía con las preocupaciones que se expresaron y continuaremos trabajando el tema con las autoridades cubanas”, insistió Frizzell. “Es nuestra esperanza e intención que seremos capaces de viajar con todo el mundo”, afirmó el vocero.

El barco Adonia iba a estrenarse en un primer viaje a la República Dominicana el pasado domingo pero fue cancelado pues el proceso de pruebas que usualmente realiza la Guardia Costera aún no ha concluido, explicó la compañía en un comunicado. El primer viaje oficial del barco se mantiene para el 16 de abril a ese mismo país.

Fuente: El Nuevo Herald

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